1956-1969

En esta época se puso énfasis en el principal objetivo del festival impulsado por la UER: crear vínculos entre los países de la Europa resultante de la Segunda Guerra Mundial en un contexto complejo en el ámbito político y económico.

Las primeras ediciones del festival estaban pensadas para ser emitidas por las emisoras de radio públicas de los países participantes. En aquellos años, el número de radios en los hogares europeos era mucho mayor que el de aparatos de televisión. Las imágenes de los primeros festivales se emitían en diferido, únicamente por algunos canales, mientras que la radio retransmitía el festival en directo un día entre semana.

España debutó en Eurovisión en 1961 con Conchita Bautista. En esta etapa ganó dos veces: con Massiel en 1968 y con Salomé al año siguiente. El único festival organizado por RTVE se llevó a cabo en Madrid en 1969. Hubo un empate entre España, Reino Unido, Holanda y Francia, lo que generó malestar y un boicot para el siguiente año.

En la primera década del festival, ya se pueden contabilizar diversos éxitos que traspasarán las fronteras de sus países. Uno de los objetivos de la creación del festival comienza a hacerse realidad: la música no tiene fronteras y se comienza a hablar de música europea. Ejemplos de este éxito son: Domenico Modugno y ‘Nel blu dipinto di blu’ (tercero en 1958), France Gall y ‘Poupée du cire, poupée du son‘ (ganadora en 1965) o Sandie Shaw con ‘Puppet On A String’ (ganadora en 1967). La música del festival triunfa en toda Europa.