En 1961, España hizo su debut en el Festival de Eurovisión con Conchita Bautista. Este histórico momento marcó el inicio de la participación española en el certamen, que por primera vez reunió a los televidentes frente a la pantalla para seguir la competición europea. Con una propuesta que fusionaba copla y swing, se presentó la música española en Cannes, dejando un sello personal en la historia del festival y abriendo el camino para futuras ediciones.
Conchita Bautista representó a RTVE por primera vez en el Festival de Eurovisión de 1961 con la canción ‘Estando contigo’, compuesta por Augusto Algueró y Antonio Guijarro.
En aquella época, tener un televisor en casa en España era un lujo que no estaba al alcance de todos. El festival se convirtió en un evento social que reunió a familias y amigos frente a las pocas televisiones disponibles, iniciando la tradición de disfrutar de Eurovisión como una celebración compartida en nuestro país.
Allí donde no llegaba la televisión, lo hacía la radio. El 15 de febrero de 1961 se celebró la primera preselección para elegir la canción española que se presentaría en el certamen. Esta final nacional se transmitió desde los estudios de Radio Nacional de España en Barcelona y fue presentada por los prestigiosos locutores Federico Gallo, Jorge Arandes y María del Carmen García Lecha.
En la gala final participaron cinco cantantes seleccionados de una preselección previa de diez. Además de la ganadora, Conchita Bautista, figuraban Víctor Balaguer (quien representaría a España al año siguiente), Ramón Calduch (que interpretó dos temas en esa final), Jorge Miranda y Angelita Baidez.
Conchita Bautista fue una artista adelantada a su tiempo. Intérprete de coplas y canciones folclóricas, aportó un toque moderno a ‘Estando contigo’, una balada con tintes de copla y un ritmo swing que le daba un aire especial.
El escenario de Cannes fue testigo de la primera vez que se interpretó una canción en español en el certamen. Además, ‘Estando contigo’ tuvo el honor de abrir el festival de aquel año.
Aunque la televisión en color aún tardaría en llegar, cabe destacar que Conchita lució un vestido rosa prestado por su gran amiga Carmen Sevilla. Este atuendo, algo escotado para la época, fue modificado por los responsables de RTVE añadiéndole una toquilla en forma de chal, en línea con la moda recatada del momento.
Augusto Algueró, uno de los compositores de la canción, no pudo dirigir la orquesta debido a que el día del festival contrajo matrimonio con la citada Carmen Sevilla. En su lugar, Rafael Ferrer se encargó de dirigir la orquesta en Cannes. Algueró participaría como director en posteriores ediciones de Eurovisión.

Tengo millares de estrellas
Y tengo la Luna y el Sol
Y la luz de tu mirada
Y la luz de tu mirada dentro de mi corazón
Tengo las nubes del cielo
Y tengo las olas del mar
Y si tengo tu cariño
Y si tengo tu cariño, ya no quiero nada más
Estando contigo, contigo, contigo
De pronto me siento feliz
Y cuando te miro, te miro, te miro
Me olvido del mundo y de mí
Qué maravilloso es quererte así
Estando contigo, contigo, contigo, me siento feliz
Cuando amanece nevando
No siento la falta del Sol
Y los copos de la nieve
Y los copos de la nieve me parecen de color
Cuando la tarde termina
Y todo se empieza a nublar
Mi camino se ilumina
Mi camino se ilumina si me vuelves a mirar
Estando contigo, contigo, contigo
De pronto me siento feliz
Y cuando te miro, te miro, te miro
Me olvido del mundo y de mí
Qué maravilloso es quererte así
Estando contigo, contigo, contigo, me siento feliz
Qué maravilloso es quererte así
Estando contigo, contigo, contigo
Hablando contigo, contigo, contigo
Soñando contigo, contigo, contigo
Me siento feliz
¡Feliz!
En 1961, además de España, debutaron en el certamen Yugoslavia y Finlandia, aumentando a 16 los países en competición. A pesar del impacto de la actuación de Conchita Bautista, España no logró una posición destacada, terminando en novena posición con 8 puntos. Sin embargo, este debut marcó el inicio de una larga tradición de participación en Eurovisión, consolidándose como uno de los países con más participaciones consecutivas desde entonces.
En Cannes, la canción ganadora fue ‘Nous les amoureux’, interpretada por el cantante francés Jean-Claude Pascal en representación de Luxemburgo. Esta fue la primera vez que un artista ganaba el trofeo para una televisión distinta a la de su país.
¿Un éxito de Conchita o de Marisol?
Curiosamente, ‘Estando contigo’ llegó a tener un gran éxito en la versión que grabó, casi simultáneamente, la cantante Marisol y que se incluyó en una de sus películas más taquilleras: ‘Ha llegado un ángel’. Seguramente nuestras abuelas recuerdan más esta versión que la que abrió el festival del 61.
Es un hecho que muchas personas asocian esta emblemática melodía con Marisol, gracias a la gran difusión que obtuvo a través de su versión en la gran pantalla. Aunque fue Conchita Bautista quien la estrenó en el escenario europeo, la adaptación cinematográfica de la cantante la convirtió en un referente en la cultura popular. A pesar de esto, los eurofans seguimos considerando esta pieza como un símbolo clave del Festival de Eurovisión, reivindicando su importancia más allá de la fama que le dio la película.
Más Eurovisión
En 1965, Conchita Bautista regresó al Festival de Eurovisión con una nueva propuesta, el tema ‘¡Qué bueno, qué bueno!’. Compuesta por Antonio Figueroa Egea, esta canción fue elegida para representar a España en el certamen a través de una gala celebrada el 7 de febrero de 1965 en los estudios de RTVE en Barcelona, presentada por Irene Mur y José Luis Barcelona. En esa selección, la canción superó a otras propuestas destacadas, como las de Dúo Dinámico y Raphael, quien sería elegido como candidato para la edición del año siguiente. La elección de ‘¡Qué bueno, qué bueno!’ fue un momento crucial para la carrera de Conchita, quien ya contaba con una gran popularidad por su participación en Eurovisión 1961.
La actuación de Conchita Bautista en el festival, que tuvo lugar el 20 de marzo de 1965 en Nápoles, no tuvo el mismo impacto que su participación anterior. Actuando en tercer lugar, la canción no logró captar la atención del jurado y terminó en la última posición del certamen, empatada a 0 puntos con las canciones de Alemania Occidental, Bélgica y Finlandia. A pesar de la decepción en los resultados, ‘¡Qué bueno, qué bueno!’ dejó una marca en la historia de Eurovisión, siendo una de las propuestas más características de la época, aunque no logró el éxito esperado a nivel internacional. Con este resultado, España cerraba un ciclo en el que su participación en Eurovisión comenzaba a consolidarse, pero el camino hacia el reconocimiento internacional sería aún largo.
Más allá de Eurovisión
María Concepción Bautista Fernández, nacida en Sevilla el 27 de octubre de 1936, comenzó su carrera artística a una edad temprana, debutando en el escenario con solo 7 años. A lo largo de su juventud, pasó por diversas academias de flamenco y teatro, y se unió al Grupo de Cante y Baile de Educación y Descanso, lo que le permitió recorrer España y hacerse conocida en concursos radiales. En 1953, se trasladó a Madrid, donde comenzó su carrera en el cine, protagonizando películas como La reina mora (1955) y La venganza (1957), la primera película española nominada a los Oscar. Además, comenzó a grabar canciones andaluzas, ganando popularidad en la radio y televisión, y destacando como una de las voces más importantes de la música española.
Durante la década de los 60, además de sus dos participaciones en Eurovisión, Conchita Bautista consolidó su carrera musical y cinematográfica, firmando con la discográfica Belter y realizando giras internacionales en América Latina y los Estados Unidos. Su estilo evolucionó hacia el pop sin perder sus raíces en la copla y la canción andaluza, y continuó trabajando en cine y televisión. Además de sus apariciones en programas populares como ‘Esta noche con…’, ganó un Premio Ondas en 1969. Conchita también disfrutó de un gran éxito en países como Polonia, donde se convirtió en una de las cantantes más conocidas. A pesar de retirarse de los escenarios a finales de los 90, siguió participando en programas de televisión, manteniéndose como una figura destacada de la cultura española.

La actuación de Conchita Bautista en Eurovisión 1961 marcó un hito que quedó grabado en la memoria colectiva. Su entrega y emotividad fueron elogiadas, y su interpretación será siempre recordada como el primer paso de España en Eurovisión.
¿Y tú? ¿Qué versión de ‘Estando contigo’ prefieres?