Eurovisión, el concurso que nació en 1956 con la intención de unir a Europa a través de la música, ha sido el escenario de muchas actuaciones memorables a lo largo de los años. Entre estas, una canción italiana se destaca como un verdadero hito en la historia del festival: ‘Nel blu dipinto di blu’ de Domenico Modugno. Este tema no solo ha dejado su marca eurovisiva, sino que también se ha convertido en un clásico atemporal de la música italiana y mundial.
Hay canciones que traspasan las fronteras de Eurovisión y se convierten en la auténtica banda sonora de más de una generación. Existen muchos ejemplos de canciones ganadoras que se han convertido en grandes éxitos, pero también hay otras que, aunque no ganaron, han trascendido los escenarios que las vieron nacer y son auténticas joyas en la memoria colectiva de los amantes de la música. Una de esas grandes canciones es, sin duda, la que en 1958 Italia nos regaló de la mano de Domenico Modugno: ‘Nel blu dipinto di blu’, conocida mundialmente como ‘Volare’.
En la edición de Eurovisión de 1958, Domenico Modugno, un talentoso cantante y actor italiano, fue seleccionado como el representante italiano tras ganar el Festival de Sanremo de ese mismo año.
‘Nel blu dipinto di blu – Domenico Modugno (Italia 1958) Tercera posición
De Sanremo a Eurovisión
El 1 de febrero de 1958 se celebró la final de la octava edición del prestigioso festival italiano. En aquella ocasión, la gala tuvo lugar en el Salone delle Feste del Casinò Municipale de Sanremo y la presentación corrió a cargo de Fulvia Colombo y Gianni Agus.
En la final participaron 10 canciones. El sistema de votación para elegir al ganador fue mediante un jurado de 200 personas compuesto por representantes de la prensa y del público. Anteriormente, en dos semifinales, se eliminaron otras diez canciones en competición.
Tal y como marcaba la normativa, cada canción estaba defendida por más de un intérprete. En el caso de la canción ganadora, estuvo defendida por el propio Modugno y por Johnny Dorelli.
Domenico Modugno y Johnny Dorelli en Sanremo 1958
En la gala final, además de los mencionados Modugno y Dorelli, también participaron grandes artistas italianos de la época, como Nilla Pizzi, Gino Latilla, Cristina Jorio o Natalino Otto, entre otros. También participaron Tonina Torrielli (Eurovisión 1956) y Claudio Villa (Eurovisión 1962).
Es importante destacar que Modugno marcó un hito en esa edición, ya que era la primera vez que un intérprete era el compositor de su propia canción. En aquel momento, era un cantante y actor desconocido para el gran público que sorprendió con una canción inusual, compuesta junto con su amigo Franco Migliacci, autor de la letra.
La prensa de la época explicaba que era una canción que podría haber sido eliminada en la preselección, ya que ningún otro cantante participante, a priori, quiso interpretarla.
El director musical, Gorni Kramer, declaró a la prensa que la canción de Modugno era “una locura de canción, sin estilo”. La gran favorita de la final, Nilla Pizzi, que ya había triunfado en dos ediciones (1951, 1952), también habló de lo rompedora que era la propuesta que ganó.
La interpretación de Modugno, abriendo los brazos en un gesto nuevo y liberador, provocó que en la sala el público entero se pusiera de pie, gritando y agitando pañuelos. Una escena que nunca se había visto en Sanremo.
Tras la victoria, la prensa tituló que ‘Nel blu dipinto di blu’ era la canción definitiva:
“La canción más nueva, más original y más imaginativa de este Festival” (Corriere della Sera)
“La mejor canción de lejos” (Il Mattino)
“Nunca se había visto un público pedir un bis en escena y unirse al cantante a viva voz en el estribillo” (La Stampa)
Entrevista a Domenico Modugno (RAI 1958)
De Eurovisión al mundo
La aplaudida canción de Sanremo llegó a la edición eurovisiva de 1958 celebrada en Hilversum, Países Bajos. Aunque la canción italiana partía como una de las favoritas a ganar, finalmente quedó en tercer lugar.
Los 13 puntos que consiguió, gracias a la votación de los jurados de Bélgica, Alemania, Países Bajos, Francia, Suecia, Austria y Suiza, no fueron suficientes para imponerse a las canciones presentadas por Suiza y Francia. Lys Assia (ganadora de la primera edición de Eurovisión) quedó en segunda posición con el tema ‘Giorgio’ y 24 puntos; mientras que el francés André Claveau ganó el certamen con el tema ‘Dors, mon amour’ y 27 puntos.

La anécdota de la noche la protagonizó el propio Domenico Modugno. Él abrió el concurso, pero repitió el tema al final, ya que al inicio del programa hubo problemas técnicos y no se pudo ver su actuación en diversos países.
Domenico Modugno en Eurovisión 1958 (Segunda actuación)
La canción italiana no ganó Eurovisión, pero se convirtió en un auténtico éxito mundial. Se tradujo a 13 idiomas y ganó 3 Premios Grammy: mejor disco, canción e intérprete del año. También consiguió 3 discos de oro.
Cuando el disco salió a la venta, comenzó a liderar las listas de éxitos, en Italia y en el exterior. Solo en el año de lanzamiento vendió cerca de 800.000 copias en Italia y más de 22 millones de copias en el mundo. En la Unión Soviética, Modugno tuvo un éxito inesperado, ya que la prensa soviética lo presentaba como el autor de canciones sobre la gente trabajadora.
El éxito internacional definitivo llegó con su salto a Estados Unidos. Participó en el Ed Sullivan Show, el programa de televisión más visto en Estados Unidos, y el éxito de su tema eurovisivo fue tal que hizo una gira por diversos puntos del país, incluyendo Los Ángeles y Nueva York.
Durante la gira americana, la canción se rebautizó con el conocido título de ‘Volare’ y permaneció en las listas estadounidenses durante 13 semanas consecutivas.
Se han hecho más de 100 versiones en diferentes idiomas. La pieza se tradujo y prácticamente se grabó en todas las lenguas (ruso y árabe inclusive), y a lo largo de los años ha sido interpretada por artistas del calibre de Ella Fitzgerald, Louis Armstrong, Oscar Peterson, Frank Sinatra, Juliette Greco, Frank Zappa, David Bowie, Luciano Pavarotti, Gipsy Kings, Paul McCartney y muchos otros.
‘Volare’, en resumen, no solo conquista a los italianos, sino que entra en el corazón de las personas de todo el mundo, en las situaciones más dispares en cuanto a condiciones sociales, religiones, ideología o régimen político.
Domenico Modugno volvería a participar dos veces más en Eurovisión. En 1959, tras ganar de nuevo Sanremo, quedó sexto con la canción ‘Piove’, más conocida como ‘Ciao ciao Bambina’. Finalmente, en 1966, tras una selección interna, se tuvo que conformar con los cero puntos y la última posición (junto con Mónaco) tras defender el tema ‘Dio come ti amo’.
La inspiración detrás de ‘Nel blu dipinto di blu’
‘Nel blu dipinto di blu’ significa ‘En el azul pintado de azul’, y la canción es un homenaje lírico al cielo y a la libertad. La letra fue escrita por Franco Migliacci. La inspiración para la canción provino de la experiencia personal de Modugno al ver a una pareja de enamorados volando en un globo aerostático en la Riviera de Roma. Este momento romántico y el deseo de expresar la sensación de libertad que sintió en ese instante se convirtieron en la esencia de la canción.
A pesar de ser la historia de un sueño, también existe una explicación filosófica para la letra de la canción. De hecho, era un sueño del que se despertaba y que continuaba incluso una vez despierto. Podría hablar también en términos de realidad cotidiana de aquellas personas que en esa época comenzaban a vislumbrar, en el futuro, la idea de un sueño posible. Así, ‘Volare’ no era solo una canción de evasión, sino también una canción de quien busca la mejor manera de realizarse. Un instante en que, por primera vez, grandes grupos de la población percibían la posibilidad de cambiar su propio destino.
| ‘Nel Blu Dipinto Di Blu’ Penso che un sogno così non ritorni mai più Mi dipingevo le mani e la faccia di blu. Poi d’improvviso venivo dal vento rapito, E incominciavo a volare nel cielo infinito. Volare… oh, oh!… Cantare… oh, oh, oh, oh! Nel blu, dipinto di blu Felice di stare lassù. E volavo volavo felice più in alto del sole ed ancora più su, Mentre il mondo pian piano spariva lontano laggiù, Una musica dolce suonava soltanto per me. Volare… oh, oh!… Cantare… oh, oh, oh, oh! Nel blu, dipinto di blu, Felice di stare lassù. Ma tutti sogni nell’alba svaniscon perché, Quando tramonta, la luna li porta con sé, Ma io continuo a sognare negli occhi tuoi belli, Che sono blu come un cielo trapunto di stelle. Volare… oh, oh!… Cantare… oh, oh, oh, oh! Nel blu degli occhi tuoi blu, Felice di stare quaggiù. E continuo a volare felice più in alto del sole ed ancora più su, Mentre il mondo pian piano scompare negli occhi tuoi blu, La tua voce è una musica dolce che suona per me. Volare… oh, oh!… Cantare… oh, oh, oh, oh! Nel blu degli occhi tuoi blu, Felice di stare quaggiù. Nel blu degli occhi tuoi blu, Felice di stare quaggiù, Con te! | ‘En el azul pintado de azul’, Pienso que un sueñoparecido no volverá más Y me pintaba las manos y la cara de azul Y de improviso el viento rápido me llevó Y me hizo volar en el cielo infinito Volar, oh oh … cantar, oh oh oh oh … en el cielo pintado de azul, feliz de estar allí arriba. Y volando, volando feliz Yo me encuentro más alto Más alto que el sol Y mientras que en el mundo Se aleja despacio de mí Una música dulce Se ha tocado solo para mí Volar, oh oh … cantar, oh oh oh oh … en el cielo pintado de azul, feliz de estar allí arriba. Pero todos los sueños se desvanecen al alba porque cuando atardece la luna se los lleva consigo. Pero yo sigo soñando con tus ojos bellos que son azules como un cielo acolchado de estrellas. Volar, oh oh … cantar, oh oh oh oh … en el azul de tus ojos azules, feliz de estar aquí abajo. Y sigo volando feliz más alto que el sol y aún más alto. Mientras el mundo poco a poco desaparece en tus ojos azules, tu voz es una música dulce que suena para mí. Volar, oh oh … cantar, oh oh oh oh … en el azul de tus ojos azules, feliz de estar aquí abajo. En el azul de tus ojos azules, feliz de estar aquí abajo contigo. |
En 2020, durante la pandemia, ‘Volare’ se convirtió en más que una canción para los italianos: fue un himno espontáneo de resistencia, una expresión de esperanza y solidaridad desde los balcones, donde familias y vecinos, confinados en sus hogares, buscaban unir sus voces contra la adversidad. Los versos de Modugno resonaban como una promesa de fuerza compartida, invitando a soñar con un futuro mejor y «volar» lejos del dolor. Así como en su creación la obra de Chagall inspiró la letra, el personaje azul que surca el cielo reflejaba un anhelo de Italia por elevarse por encima de sus temores, convirtiendo la canción en un consuelo artístico, un recordatorio de la capacidad humana para resistir y construir esperanza en tiempos de crisis.
Modugno más allá de Eurovisión
Tras su éxito en Eurovisión, Domenico Modugno consolidó su carrera en los años 60 con éxitos como ‘Libero’ y ‘La novia’, alcanzando popularidad en el teatro con la comedia musical Rinaldo in campo. Su versatilidad y pasión por la música napolitana, junto con su habilidad para componer en dialectos locales, le convirtieron en una figura central de la música italiana, respetando profundamente las tradiciones de su país. Modugno fue un habitual del Festival de Sanremo, obteniendo nuevas victorias y demostrando una autenticidad que caló hondo en su público.
En los años 70, comenzó a incluir temas sociales en su música y lanzó ‘Malarazza’, una de sus canciones más recordadas. Su compromiso con causas progresistas le llevó a apoyar la reforma de la ley del divorcio y a involucrarse en la política, además de mantenerse en los escenarios incluso tras sufrir un ictus en 1984. Su última actuación fue en 1993, en Polignano a Mare, donde miles de seguidores le despidieron en un emotivo homenaje. Modugno falleció en 1994, dejando un legado de más de 230 canciones y una huella imborrable en la música y cultura italiana.

‘Nel blu dipinto di blu’ hoy en día, sigue siendo una de las canciones italianas más queridas y reconocidas en todo el mundo. Su melódica belleza y letra evocadora continúan emocionando a audiencias de todas las edades. Una canción que, a pesar de no ganar Eurovisión en 1958, se ha convertido en un clásico intemporal de la música italiana y en un emblema internacional, cuyo legado perdura en la historia de la música y en nuestra banda sonora personal.
Y a ti, ¿qué recuerdos te trae escuchar el inolvidable ‘Volare’ de Domenico Modugno?