El Festival de Eurovisión vivió una de sus noches más memorables en 1995, cuando una joven de Fuengirola, Málaga, se alzó en el escenario para dejar una impresión imborrable. Anabel se convirtió en el centro de atención al representar a España con una actuación que aún resuena en la memoria de los eurofans.
Con apenas 19 años y con una experiencia musical limitada, TVE vio en Anabel Conde un potencial sin explotar y la seleccionó para ser la voz de España en el Festival de 1995. El evento, celebrado el 13 de mayo en el Point Theatre de Dublín, Irlanda, vio a Conde alcanzar un impresionante segundo lugar, acumulando 119 puntos. Su actuación se ha inmortalizado en la memoria de los seguidores del festival como uno de los mejores momentos en la historia del evento, un logro que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) reconoció al incluir su actuación en el DVD recopilatorio para conmemorar la celebración del 50 aniversario del festival en 2005.
La prensa de la época escribió que las 23 canciones participantes tenían calidad y proponían un festival con gran variedad de estilos. Desde el new age al rap, pasando por las grandes baladas. Partían como favoritas las propuestas de Suecia y Noruega. Esta última, finalmente, ganó con el tema instrumental ‘Nocturne’ del grupo Secret Garden.
La sorpresa la daría en los ensayos una cantante joven y virtuosa. La canción española fue ganando seguidores y empezó considerarse a Anabel Conde como la gran revelación de la edición. ‘Vuelve conmigo’, compuesta por José Maria Purón, brilló en su versión en directo con orquesta y la fuerza vocal de Anabel. Desde 1995, España no ha conseguido, hasta la fecha, quedar de nuevo en segunda posición.
En esta edición se celebraba la 40.ª edición del Festival e Irlanda vivía su eurovisiva época dorada y, tras su tercera victoria consecutiva, la RTÉ (Televisión pública de Irlanda) volvió a hacerse cargo de la organización del festival.
Por primera vez se redujeron los participantes a 23, pues uno de los propósitos de la UER era reducir la duración del certamen a menos de 3 horas. Para conseguirlo, ampliaron a 7 el número de delegaciones que se quedarían fuera. La normativa vigente de la época establecía que los últimos 5 países clasificados el año anterior no podrían presentar candidatura en el siguiente.
Esta edición se recordará como una de las más sobrias, pero con una escenografía efectista y dinámica que la dotaría de una personalidad especial y con el agua como hilo conductor. La única presentadora, Mary Kennedy, contribuiría magistralmente a dar ritmo televisivo al evento, a pesar de que se triplicara la presentación en irlandés, francés e inglés.
Después de Eurovisión: desafíos y logros
Tras su destacada participación en Eurovisión, Anabel Conde se encontró sin el respaldo de una discográfica, lo que la llevó a dar un paso atrás en su carrera musical. Sin embargo, no se rindió. En el mismo año de 1995, lanzó su álbum debut ‘Anabel Conde’. A pesar de los desafíos, no abandonó su pasión por la música y decidió continuar su formación en Londres, intercalando su dedicación a la música con apariciones ocasionales en televisión, muchas de ellas relacionadas con su participación en el festival.
Un regreso persistente a Eurovisión
El espíritu competitivo de Anabel Conde la llevó de vuelta a Eurovisión en varias ocasiones. En el año 2000, participó en Eurocanción, junto con David Dominguez, quedando en cuarto lugar con «Ni colores, ni fronteras».
Aunque no logró representar a España nuevamente, su vínculo con el festival continuó. En 2005, participó como corista de la delegación andorrana, cantando en catalán ‘La Mirada Interior’, la canción defendida por la solista Marian van de Wal. El año siguiente cantó en la preselección para Eurovisión de la televisión de Polonia. También participó en los programas para elegir el representante de España de los años 2005 y 2010.
Un legado musical duradero
Más allá de su participación en Eurovisión, Anabel Conde ha dejado su huella en la escena musical española con una serie de álbumes y sencillos. Desde su álbum debut en 1995, su música ha cautivado a una audiencia fiel. Con sencillos como «Sin miedos» y «Paraíso», ha demostrado su versatilidad y talento como intérprete.
Hoy en día, Anabel Conde ha encontrado un nuevo camino como profesora de música. Su destacada posición como la representante española con el mejor resultado en Eurovisión en los últimos 25 años la ha convertido en una figura recurrente en los medios de comunicación y eventos relacionados con el festival.

Su legado perdura, recordando a todos la fuerza y el talento que demostró en aquella noche de 1995 en Dublín, cuando su voz encandiló a toda Europa.
¿Cómo describirías el impacto de ‘Vuelve conmigo’ en Eurovisión?